Entradas de: El túnel

Susurras esperanza

Viernes, Octubre 24, 2008

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IaDa

Lunes, Octubre 13, 2008

IaDa iba una mañana cualquiera a su escuela. Bajo el sol, sonriente y con la frente en alto, su blanca piel fácilmente se enrojecía cuando agitada corría para no llegar tarde. Siempre pasaba por el mismo trecho, el mismo viejo puente, bajando y subiendo el cerro embarrialado por donde había un ojo de agua. Era un hermoso rincón lleno de mariposas, grillos y flores. En las tardes el tiempo se le iba admirando su reflejo en el agua que brotaba. IaDa sabía que no debía tocar ni beber de ahí. Pero un día la sed y la curiosidad fueron más grandes. Frías bajaban las gotas por su garganta mientras con los ojos cerrados ella soñaba con torrentes que caían al mar y se perdían sin fin el horizonte.

A los días empezó a notar que el caudal del ojo disminuía, hasta que un día se secó por completo. IaDa comenzó a extrañar como se reflejaba su rostro en el agua. Aquel lugar donde solía encontrase a sí misma se había convertido en un hueco de tierra sin vida. Comenzó a sentir que el mundo sin su reflejo no tenía sentido. Entonces una tarde decidió aventurarse, se adentró en la espesa maleza de la selva en busca de otro ojo. Caminó tantas horas que se dio cuenta que estaba perdída. No sabía como regresar. Frustrada en su desolación nunca regresó. En la angustia por volver, IaDa perdió más que su reflejo, se perdió para siempre a si misma.

Requiem for our dreams

Jueves, Noviembre 29, 2007

That shine is fading
But a shadow hides the wrinkles
Wooded pieces of you now lie under the lawn
Tiny sparks ride along the carriage

I see your face in the mirror
The bridges burning
Stop the engines, rip the pieces
Let the ashes of us fly in the sky

1973-2007

That shine is fading

Domingo, Noviembre 25, 2007

So many civilians down, turn to dust
Souls drowned at red rivers of hopes
A fog that never leaves this long and winding road
Rest my feet, rest your dreams. Close your eyes

I am just silently standing at the top
Just sightseeing your sun coming down
One last storm and you will come
A chilling breeze that will shiver through my bones

Ecos

Martes, Noviembre 6, 2007

Esa cara feliz, esas palabras alentadoramente falsas no provocan más que nauseas. Una parte quiere estar bien, aunque sea solo un ratito. Todos los días procura pequeñas dosis de insignificantes cosas que puedan ayudarme a buscar un momento de alegría, de optimismo. Otra parte sucumbe inesperadamente. Es como correr con los ojos cerrados a través de un desierto, por una montaña hasta la cima. Al llegar arriba caer estrepitosamente al suelo. Y ese dolor que invade, que puta dolor de mierda que no se va.

Aguante tantas emociones juntas en tan pocas horas. Aguante decía el doctor hace siete años. Aguante aquellas inyecciones en los muslos. Aguante el estomago vació, los vómitos del acido estomacal. Hasta alzaba la cabeza en el lavatorio, veía mis ojos y sonreía. Aguante que su cuerpo va despertar, no sabemos cuando.

Aguante dice el presidente. Aguante dicen todos, ya verá algo bueno para usted. Y va amarrando todos los hilos para sostener todo lo que pudiera. Echando cada cosa buena y mala que viniera. Por eso guardo papeles y servilletas viejas, recibos, fotos manchadas, radiografías, exámenes de sangre, música que ya no me gusta, cartas de gente que ahora es solo un recuerdo. Aguante.

Un hilo se rompió dejando caer un pedacillo viejo de cualquier cosa. No pasó nada. Otro más cedió la carga de estos años. Así sucesivamente uno a uno se van soltando. En la desolación, siempre sonriendo. Ya ni el brazo aguanta escribir una palabra sin que le duela. No hay pastilla que funcione. Queda un hilillo por ahí que no me deja caer el hueco. Ojalá que aguante un rato más hasta acabar este episodio. Acabe este año, esta luz o lo que sea necesario. Sí, solo eso, que el descenso sea rápido y el golpe suave