Deconstrucción
September 20, 2007Primero fue el dedo gordo del pie derecho. Hace seis años dejó de sentir el aluminio que atraviesa el escritorio. Fue subiendo por la rodilla, la cadera, las costillas y el brazo hasta que tocó el su homologo superior. Mi mitad derecha olvido para siempre el frío, el calor.
Luego fue el índice izquierdo. Muchas noches desperté pensando que no tenía brazo. Me sacudía en la cama hasta sentir. Entonces empezaba a presentir lo que sucedería. Pasaron numerosas noches iguales. Hasta que un día, la sensación corría del índice al hombro, del hombro a las costillas, a la cadera, al muslo. Entonces pensé que llegaría hasta el pie. Pero se detuvo ahí. La mitad izquierda de mi cuerpo se durmió.
Tal vez el tiempo me hará despertar, me devolverá la habilidad para tocar el piano. Aún creo que cuerpo y mente despertaremos repentinamente, que todo ha sido un sueño dentro de otro.
23 marzo, 2007
September 24, 2007 - 2:35 am
ya veras que si manuel…. por cierto… no sabia que tocabas piano….