Así suena el barrio
February 24, 200712:20am. Algún loco pasa donde el señor pulpero de 75 años gritándole, ¡Pepe!, tan duro que lo puedo oír al menos cinco de siete días a la semana.
1:45am. La grúa de mufla escandalosa que se estaciona a 200 metros viene contravía para llegar primero a la escena de un tico más que probablemente destrozo su carro(o el de alguien más) en una borrachera.
2:30am. Dependiendo del día, se puede armar un alboroto de taxistas en la delegación de policías frente al costado sureste.
3:55am. Un mar de motos empieza a repartir periódicos por las empresas en los alrededores.
6:35am. Se estaciona el camión de la cervecería a repartir por los bares del frente. Justo en mi ventana, descargan cajas enteras de Imperial que se entremezclan con mi pesado sueño.
8:10am. A la oficina de suministros llega un tráiler con papel, lapiceros, tintas, haciendo la compleja maniobra de entrar hacia detrás. Señal de que es imposible seguir durmiendo.
10:20am. El tráfico se pone pesado, los camiones salen de la aduana o entran.
12:20pm. Todo mundo busca donde parquearse para comer en las sodas de enfrente.
5:30pm. La gente regresa a sus casas, desesperados y agresivos manejando en sus automóviles, pitando, comiéndose las presas. Los chiquillos regresan del colegio, gritan y corren como locos para cruzar la calle sin que los atropellen.
7:00pm. El bar de la esquina se llena, carros se parquean por todos los costados. El karaoke se enciende.
09:15pm Los borrachos cantan a todo galillo bajo los efectos de las águilas.
10:30pm. Un autobusero regular que termina de trabajar parque al lado de mi ventana sin apagar el motor para ir donde Pepe, el pulpero.
11:45am. Los borrachos del bar prenden sus autos y radios a todo volumen, a grito pelado deciden donde sigue la fiesta.
24 horas
February 27, 2007 - 6:29 pm
¡Qué buen barrio! Me recuerda mucho al mío. Te comprendo hermano, desde este islote llamado Chepe centro.
February 28, 2007 - 2:58 pm
Hace 40 años en este lugar habían cafetales, carretas, etc. Pero la urbanidad nos cayó encima, sin orden ni compasión.