Adultocentrismo

Noviembre 30, 2006

Decidí soltar unas cuantas palabras para hablar de esos ataques “adultocentricos” que padecemos como jóvenes. Cuando hablo de adultocentrismo me refiero al la praxis de desacreditar o denigrar, por distintos medios, a la juventud por parte de personas adultas. No puedo si no lanzar mis piedras desde mi tribuna. Si los demás han sufrido este mismo mal desde su experiencia cotidiana, no estaría de más apiñar una lista de hechos.

El primer caso, y el más severo (desde mi perspectiva), el adultocentrismo en el mundo laboral. Este tipo de actitudes se reflejan de distintas maneras, primero los que creen que los y las jóvenes somos unos vagos, que no trabajamos o que no queremos trabajar. Estoy particularmente harto de escuchar esta historia, sobretodo cuando viene de adultos profesionales que vivieron la época de los setentas, cuando las personas se graduaban de las Universidades y era más sencillo encontrar un trabajo inmediatamente relacionado con lo que estaban estudiando. A que me refiero con esto, por ejemplo, una persona cercana a mí, una vez salida la universidad tenía su trabajo en la CCSS. Era como un hecho dado, y así fue para sus colegas. Otras personas que conozco inmediatamente aprovecharon las oportunidades del creciente desarrollo del Estado, o se beneficiaron de políticas y prestamos para pequeñas y medianas empresas. Porque cuando los adultos de hoy eran jóvenes profesionales, las cosas eran diferentes.

Los y las jóvenes profesionales de hoy día, conociendo casos de diferentes oficios, médicos, farmacéuticos, gente de la ciencia social etc, enfrentamos otro mundo. Uno donde hay que vivir de las fluctuantes formas de empleo, consultarías, haciendo vacaciones de otros profesionales que laboran en otras instituciones, etc. Peor aun simplemente trabajando en lo que sea, aunque no tenga que ver nada con lo que muchos años estudiaron, como es el caso de gente profesional empleada en call center, ya que no encuentran trabajo en su profesión. No es que no queremos trabajar, hacemos todo lo que podemos y esta dispuestos a aceptar condiciones desfavorables, contar de tener un ingreso. Queremos un trabajo digno, no la basura que ofrecen.

El segundo hecho es, la juventud “puede” tener salarios bajos, porque son jóvenes. Tremendo error, pero una realidad. Los y las jóvenes entre 15 y 24 años son el grupo de edad con los ingresos más bajos de toda la PEA(Baldares). Saber que piensan los adultos, pero las cosas cuestan lo mismo en el supermercado para alguien de 20, que para alguien de 50. Además, como jóvenes tenemos la esperanza, de poder hacer vida, tener independencia, es decir todas esas cosas para las cuales el único medio es el dinero (¿o hay algo que se puede hacer sin dinero hoy día?). Tenemos pensionados de 2 millones de colones al mes, con toda una vida hecha (muy merecidos) y jóvenes ganando un salario que no da ni para alquilar un cuarto. Hay que mejorar los salarios de los jóvenes; y no, no por que uno es joven, necesita menos dinero, todo cuesta igual, más cuando apenas se comienza a construir lo propio.

También está el adultocentrismo mental. Es decir, todo lo que los jóvenes, dicen, piensan hacen no vale. Entonces además de desacreditarlos, les hacemos la vida imposible. Esto se da sobretodo por mi deformación, la relación con la “academia”, y la gente dedicada a esta área. Tremenda desfachatez que los hace olvidarse que antes de ser Dr., o PhD, fueron Master, o Licenciados, Bachilleres, egresados, de Colegio, Escuela y etc. Nadie nació con su PhD bajo el brazo. Respetamos sus formas de pensar, pero tenemos derecho a tener las nuestras, y a diferir de las suyas. Tenemos derecho a criticar y a cuestionar a quienes están arriba. No por sus posiciones políticas, académicas, o sociales, tenemos que agachar la cabeza ante todo lo que hacen. Como si todo lo que dicen es “verdad”, como si su condición no les permitiera equivocarse, cosa que sucede más frecuentemente de lo que su ego les permite reconocer.

Solo quiero agregar que esa misma sensación de, “la juventud esta perdida”, probablemente la tenían sus padres, sus abuelos, etc. Con esto solo quiero “patearles la pelota de vuelta”. Y si aún están inconformes con la juventud de hoy, pues piensen que hicieron para que llegáramos a este punto. Los adultos fueron los arquitectos del presente. Nosotros queremos ser protagonistas del presente y pensar en el mañana. Qué les vamos a dejar a los que vienen detrás, ojalá algo mejor de lo que estamos heredando.

7 respuestas

  1. Markota dice:

    Hola, Mala Praxis.
    Déjame decirte que los adultos “adultocéntricos”, como decimos en mi país, “no están en nada”. Estoy en total desacuerdo con esas actitudes que describes. Los más jóvenes son sangre nueva, ideas osadas y oxígeno. El adulto que desprecie a los jóvenes, con seguridad de alguna manera se desprecia a sí mismo, carga algún complejo de inferioridad o ve una amenaza en los jóvenes porque en el fondo duda de sí mismo. El adulto que intente desdeñar las ideas y pensamientos de los más jóvenes, pues, tenlo por seguro, es un anciano mental.
    Si yo fuera tú, le diría a esa o esas personas, que aceptas menores salarios, pero con la condición de que cobren un porcentaje de descuento equivalente en tus gastos fijos.
    Yo a esa clase de personajes, no me los tomaría demasiado en serio. Más bien trataría de descubrir cuál es el asunto que están tratando de ocultar.
    Un abrazo.

  2. manuch dice:

    Gracias markota, extendiéndome un poco más, cuando pensé en poner esto en el blog pues es por lo que he visto, algunas cosas también las he vivido, tal vez no hoy, pero en otras ocasiones y muchas otras son cosas tan cotidianas que se han vuelto normales en este país.

    Así mismo tengo la dicha de conocer personas adultas que realmente entienden lo que es la juventud, y afortunadamente son concientes de quienes venimos y vienen aun más abajo merecen mejores oportunidades, merecen ese respeto y eso te hace sentir bien, y querer seguir adelante. Saludos!

  3. Otto dice:

    Bueno Manuch yo paseaba por internet cuando vi tu blog.
    La verdad es que estoy a una hora de presentar un trabajo en el colegio sobre la Juvenud a lo largo de la Historia, como la han cambiadoo si han hecho realmene algo bueno.
    Y en esas vueltas de internet me encontre con tu blog, me sirvio de mucho tu opinion frente al adultocentrismo porque con mi amiga estamos discutiendo sobre este tema.
    Bajo nuestro punto de vista no podremos cambiar la ridicula y dolorosa realidad mientras no quitemos a los adultocentristas de los focos de poder, y dejar de una vez por todas que nos gobiernen los tarados. =)

    Bueno gracias por escribir esto, nos sirvio, gracias.

  4. manuch dice:

    En hora buena, es un tema que aún sigo de cerca por el trabajo que hago :) suerte con tu trabajo !

  5. ALBERTO dice:

    EL ADULTO CENTRISMO ES LA IMPOSICION DE LA CONDUCTA DE LOS ADULTOS, OPUESTA AL CAMBIO GENERACIONAL, GENERANDO INVALIDEZ MENTAL EN LOS NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES Y JOVENES, ES CREAR UNA ESPECIE DE DISCAPACIDAD PARA OPONERSE AL ESPIRTU REVOLUCIONARIO NATURAL, ES UNA FORMA DE FASCISMO IDEOLOGICO MENTAL, UNA TARA CAPITALISTA Y UNA ACTITUD CONTRARREVOLUCIONARIA. ALBERTO

  6. Luz Amparo dice:

    Hola Manuch..

    Gracias por comentar este tema, ya que es muy interesante. Hoy en día tanto los adultos (familiares, profesores etc.) y todo lo que rodea la niñez y la juventud, debería saber que el adultocentrismo esta afectando los niños y jóvenes del mañana, la forma en que actúan generaran personas reprimidas sin defender sus propios pensamientos y conductas.

    Los niños y jóvenes son personitas que están explorando un mundo en que los adultos no deben distorsionar sino dejar que ellos mismo adquieran como son: sueños, independencia, ruptura y muchas cosas que con el tiempo se va formando y que inducen a sentir la libertar de tomar sus propias decisiones y expresar sus propios puntos de vista.

    El adulto hace parte fundamental de los niños y jóvenes y eso no se puede evitar, debido ha que es esencial que esta persona adulta e inteligente le brinde sus consejos, apoyo y enseñanzas y eso se logra por medio de la interlocución entre el adulto y el joven, pero como lo mencione ante, sin que sea un obstáculo y mucho menos que menosprecie a las personas jóvenes y a los niños del mañana.

    GRACIAS

  7. Verónica dice:

    Desde hace 2.500 años tenemos registro de adultos se quejan de los jóvenes, ésto no es algo nuevo; lo nuevo (con poco más de 100 años) es el estudio de la infancia y la adolescencia y el reconocimiento de las mismas como momentos evolutivos con características particulares. Lo importante es continuar avanzando en el respeto y adentrarnos (como adultos) en la perspectiva de los niños y jóvenes.

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